Las penas de Lulú

vivencias

lunes, octubre 22, 2007

A Osquitar


Duerme hermano mio, duerme que en mi pensamiento siempre estarás despierto, vivirás en mis recuerdos y en mi corazón, allí seguiremos hablando de las cosas que nos pasan, tu me contarás de tu permanencia en ese otro plano, yo te contaré lo que aquí sucede y seguiremos tan unidos como cuando fuimos niños, te quize desde que nací y te seguiré queriendo más allá de la vida, un día volveremos a estar juntos y ya no sentiré más pena, ni el vacío inmenso que siento desde tu partida. Tu me esperarás para que yo no sienta miedo y partiré también tomada de tu mano.

1 Comments:

At 10:31 p. m., Anonymous Anónimo said...

LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema

Y el hombre… Pobre… pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!

Cesar Vallejo

 

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