Y el mar
a veces flotando sobre él, tratando de llegar a la orilla
entre olas encrespadas y muy grandes.
Otras veces, parada sobre un espigón,
las olas se levantan amenazantes
y tengo una sensación de miedo;
sin embargo disfruto del mar
y de remojarme en sus aguas hora tras hora...
...eso es vida!


